de alguna manera lograría sanarlo
y que todos esos pensamientos lúgubres que tenia
desaparecerían, trataba de convencerse así mismo
de que todo alguna vez simplemente se iría
como si pudiese cambiar de piel y seguir
deshaciéndose de esa manera de todos sus fracasos.
Yo lo vi una vez y me llamo la atención
la mirada sin vida que tenia, sin brillo en los ojos
sin ninguna expresión en especial, solamente
dos ojos mirando fijamente un punto nulo.
Con el pasar del tiempo el comenzo a pensar
que todo eso que cargaba había desaparecido, pero
por dentro se sentía igual.
Y un día, revolviendo entre sus cosas mas viejas
encontro un reloj, unas fotos, una caja de fósforos
y un encendedor metálico que lo único que tenia dentro
eran telarañas y polvo.
Sin siquiera darse cuenta, le caían lágrimas como tiempo
atrás solía suceder, el miedo, el temor a la angustia
y el horror de revivir esos sentimientos lo hicieron tirar todo
en la misma caja putrefacta donde los habría hallado.
Una vez lo vi sentado en la playa y se acerco a pedirme un cigarillo
pensé en intentar hablarle pero se ve que a él no le interesaba para nada.
tenia ojeras y estaba mucho mas delgado que años atrás, era un tipo muy extraño
pero no parecía malo, sus ojos ahora solamente dejaban ver el cansancio
y sus manos llenas de cicatrices me impresionaron pero no quise que se diera cuenta.
Quería preguntarle si estaba bien, quería saber que estaba pensando, o al menos
que le había pasado, pero no me atreví.
Tiempo después me entere que en el momento en que yo me fui de ese lugar
decidió encaminarse dentro del mar y seguir hasta donde ya no pudiese hacer pie.
Nunca conocí a nadie que supiera por que lo había hecho, no pude saber su nombre
y lo único que le dije cuando me hablo fue ''si por supuesto''
De todas formas y sin saber porque ese día, llore recostado observando mi techo como
si hubiese perdido a un amigo.
El día de mi cumpleaños mi familia tuvo la idea de hacer un camping
en un pequeño bosque en las afueras de mi ciudad, no me parecía la mejor idea
pero sin mas subí al auto y con desgano les dije a los demás que me despertaran al llegar.
Mi padre me dijo que lo ayudara a buscar troncos o maderas para hacer una fogata, yo
comencé a caminar y adentrarme en el bosque, sin darme cuenta me había alejado un poco
de todos y para mi sorpresa él estaba ahí, sentado tirando piedras en un pequeño lago.
Me puse pálido del miedo, estaba muerto, pero yo lo estaba viendo ahi.
Entonces se giro hacia mi y me pidió un cigarrillo, estaba totalmente mudo mirándolo
con los ojos como los de una lechuza. Con las manos temblorosas le alcance el cigarrillo
y el encendedor. Tartamudeando le pregunte que le había pasado, que había escuchado que se habría suicidado tiempo atras.
Con la mirada fija en el lago me respondió -No puedo aceptar la muerte-
tenia el corazón en la garganta a punto de salirse por mi boca
-¿La muerte de quien?- Pregunte.
-No puedo creer que se haya ido, me dejo aca solo-
De un momento a otro él comenzo a prender fuego todo alrededor, yo no pude ver
con que lo estaba haciendo estaba demasiado atemorizado, las piernas no me respondían
para huir de ese lugar.
Yo había no había podido superar una muerte
yo había saltado al mar para morirme
yo había prendido fuego el bosque
yo hablaba conmigo mismo pensando
que había alguien mas.
yo sufría psicosis.

