Despertose con los puños ensangrentados
con los labios rojos de algun labial ajeno y extraño.
Camino por la casa viendo el festival de destruccion,
las botellas rotas, las pastillas de todos colores adornando el suelo.
Entonces se sento en un rincon, donde su unico compañero
era un charco de olor nauseabundo simil licor.
tosiendo gargajos espesos color sangre.
desenterro esquirlas de vidrio de sus dedos.
no pudo evitar leer los dibujos deformes en las paredes.
Nada de eso estaba bien y no se sentia para nada orgulloso.
En un intento de no pensarlo solamente
apago las luces,
todo estaba devastado.